
Ver sangre después de evacuar asusta. La mayoría de las veces la causa es benigna, pero el sangrado rectal es un síntoma que siempre se revisa y nunca se da por hecho.
Lo que indica el color
- Rojo vivo, en el papel o goteando en la taza: suele venir del ano o del recto.
- Rojo oscuro o mezclado con el excremento: sugiere un origen más arriba en el colon.
- Negro, como chapopote: apunta al estómago o al intestino delgado y necesita atención pronta.
Las 6 causas más frecuentes
- Hemorroides: sangrado rojo vivo sin dolor. La causa más común.
- Fisura anal: una línea de sangre con dolor cortante al evacuar.
- Pólipos: casi siempre silenciosos; pueden sangrar de vez en cuando. Algunos se vuelven cáncer con los años.
- Sangrado diverticular: súbito, sin dolor y a veces abundante.
- Inflamación: CUCI, enfermedad de Crohn o infecciones, con diarrea y moco.
- Cáncer colorrectal: la causa menos frecuente y la que no se puede pasar por alto.
Cuándo es urgente
Acude a urgencias si el sangrado es abundante, si hay coágulos, si sientes mareo o desmayo, o si viene con dolor abdominal intenso.
Cómo se encuentra la causa
La exploración y la anoscopia identifican en minutos la mayoría de las causas anorrectales. La colonoscopia se recomienda cuando tienes más de 45 años, cuando hay antecedentes familiares de cáncer colorrectal, cuando hay anemia o pérdida de peso, o cuando el sangrado no coincide con lo que se ve en la revisión.
El error que conviene evitar
Tratarte por tu cuenta de hemorroides durante meses sin que nadie te revise. Si el sangrado se repite, revísate una vez y sal de dudas.
Esta página ofrece información general y no sustituye una consulta. Cada caso se valora de forma individual; los resultados y los tiempos de recuperación varían de una persona a otra.
